Carreño en pocas palabras
EL CONCEJO
Orígenes
La presencia humana más antigua detectada en Carreño pertenecía al Paleolítico Superior y estaba en la Cueva Oscura (Coyanca, Perlora), desafortunadamente ya destruida. Los materiales en ella encontrados pertenecían a las culturas solutrense y magdaleniense. El Neolítico está ampliamente representado por las estructuras megalíticas del Monte Areo, ya reseñadas en el siglo XIX por el erudito local Carlos González Posada. Excavaciones recientes fechan este conjunto de monumentos funerarios en torno al 3000 a. C.
De la Edad del Bronce se encontraron dos hachas, una procedente de Perlora y otra del castro de la Barrera, este último de la cultura castreña. De la época romana no contamos en Carreño con restos importantes, excepción hecha del Tesoro de Coyanca, descubierto en 1961 (siete monedas acuñadas entre los años 54 y 138), y la torre de Yabio, de dudosa arquitectura romana.
Edad Media
En la Edad Media el concejo de Carreño perteneció a las tierras de Gauzón y después se integró en el alfoz de Avilés. No fue hasta el siglo XIII cuando Carreño fue reconocido como territorio autónomo y dotado de una puebla, aunque esa autonomía no duró mucho. Carreño fue siempre de realengo, sin dependencias de señoríos, y estuvo representado en las Juntas Generales del Principado desde los siglos XIV y XV.
En los siglos XV y XVI la villa de Candás ya tiene un reconocido tráfico portuario y pesquero. La actividad pesquera está documentada desde 1232, cuando se arrienda el puerto de Entrellusa (Perlora) a varios pescadores dedicados a la captura de la ballena. Restos interesantes de esta época son las torres señoriales, como la de Prendes o el torruxón de Yabio.
Crecimiento económico
En los siglos posteriores la villa de Candás continúa con su especialización pesquera y se intensifican las relaciones comerciales marítimas. La pesca de la ballena ocupa a buena parte de los marineros candasinos, y en una de las incursiones a los mares de Irlanda tiene lugar el hallazgo del famoso Cristo de Candás.
Tras años de disputas, Carreño se independiza de Avilés y se constituye en concejo autónomo a fines del siglo XVI. En esos tiempos las Juntas de Ayuntamiento se celebraban alternativamente un año en Guimarán y otro en Candás, aunque la primera capital del concejo estuvo en Sebades (Logrezana).
En el siglo XVIII continúan los arreglos y reconstrucciones del puerto, el de mayor tráfico de la costa asturiana, y hay una gran actividad de astilleros para la construcción y reparación de barcos. Se fundan las cofradías de pescadores de Nuestra Señora del Carmen y de las Ánimas del Purgatorio y se instalan los cañones en el promontorio de San Antonio para la defensa de la villa.
Edad Contemporánea
El comienzo de la Edad Contemporánea viene marcado por la invasión francesa y la Guerra de la Independencia. El 28 de mayo de 1808 el Ayuntamiento declara la guerra a Francia y constituye un batallón de voluntarios, el Regimiento de Infantería Candás y Luanco. La villa y el concejo sufrieron la invasión del ejército francés en tres ocasiones.
En el siglo XIX el concejo se disgregó en tres ayuntamientos, Candás, Guimarán y Tamón; la experiencia duró solo dos años y en 1823 Carreño recuperó su ámbito territorial histórico. Son también de este siglo los terribles naufragios sufridos por marineros candasinos: el 24 de enero de 1840, con 96 pescadores; el 14 de enero de 1877, con 30; y el 21 de diciembre de 1891, con 11 desaparecidos en la mar.
Siglo XX
El siglo XX trae una primera fase industrializadora: bodegas de salazones, fábricas de escabeche, siete fábricas de conserva, minería del hierro, la fábrica de productos químicos de Aboño y la línea de ferrocarril hasta El Musel. La evolución social y cultural va pareja, con la extensión de la enseñanza y un temprano movimiento asociativo.
Tras la Guerra Civil continúa la industrialización de la comarca, que provoca un crecimiento demográfico y económico desconocido hasta entonces en Carreño. La crisis industrial de los años 80 y la reconversión orientan después la economía del concejo hacia el sector servicios, dentro del cual el ocio y el turismo juegan un importante papel.