Panera en el barrio de Peruyera, parroquia de Carrió, de la segunda mitad del siglo XIX.
Construida por el taller del Cenizal, tiene una puerta con seis casetones tallados con motivos floralesy dos colondras, en el mismo frente, con vanos de ventilación.
Presenta dos corredores con barrotes y otros dos de mandiles.