En este mismo lugar, en lo que fue antiguamente el aljibe de la fábrica de conservas, se sitúa también la Exposición Permanente de la Industria Conservera de Candás.
1. El Mar y la Solidaridad Marinera
La vida en el mar siempre ha sido peligrosa. En Candás, tragedias históricas como los naufragios de barcos locales impulsaron la creación de sistemas de apoyo mutuo para proteger a las familias de los pescadores:
- La Compaña Pesquera: Un sistema de reparto de beneficios (el "quiñón") que garantizaba ingresos al marinero si enfermaba, o a su viuda e hijos si fallecía.
- La Cofradía de Pescadores: Institución de origen medieval que ofrecía servicios de lujo para la época, como médico propio y asistencia a pensionistas.
2. El Arte de Pescar
Para capturar el pescado se han utilizado históricamente tres métodos principales:
- Aparejo: Uso de anzuelos (como el palangre o la cacea para el bonito).
- Redes: Existen redes fijas, de deriva, de cerco (como el "trolar" en Candás) y de arrastre (esta última prohibida en el Cantábrico por su daño al ecosistema).
- Marisqueo: Uso de nasas y poteras (llamadas "mafañeras" en Candás) para capturar pulpo y otros mariscos.
3. De la Nieve al Autoclave: La Conservación
Antes de las latas modernas, se usaban técnicas milenarias como el hielo, el secado al sol, el ahumado, la salazón (famosas sardinas salonas) y el escabeche.
El gran salto ocurrió cuando Nicolas Appert inventó el envasado al vacío en cristal para alimentar a los ejércitos de Napoleón. Más tarde, el cristal se sustituyó por el metal y se inventó el autoclave, una gran olla a presión que esteriliza las latas y que se sigue usando hoy en día.
4. La Época Dorada de las Fábricas
Candás llegó a ser un referente nacional, con 24 fábricas de conservas y una lonja que fijaba el precio del pescado para toda España. La industria se dividía en dos áreas:
- El taller de lleno: Formado casi exclusivamente por mujeres (y antiguamente niñas). Ellas realizaban el trabajo manual: limpiar, cocinar, trocear y empacar el pescado. Su trabajo dependía de si los barcos traían pesca ese día.
- El taller de vacío: Formado por hombres especializados que fabricaban y reparaban los envases de hojalata y madera.
5. Las Mujeres: El Alma de la Conserva
Las mujeres eran el motor de la fábrica. Acudían a trabajar cuando sonaba una sirena que avisaba de la llegada de los barcos, sin importar la hora. Aunque inicialmente trabajaban en condiciones muy duras (11 horas de pie, sin uniforme y con poca estabilidad), con el tiempo consiguieron derechos sociales y jornadas de 8 horas.
6. Decadencia y Presente de la Industria
A mediados del siglo XX, la industria en Candás empezó a decaer por varios motivos:
- La creación de grandes industrias siderúrgicas (como Ensidesa) que alejó a los hombres de la pesca.
- La falta de profundidad en el puerto para barcos industriales modernos.
- El traslado de las grandes empresas (como Albo o Alfageme) a Vigo.
Hoy en día, ya no quedan fábricas activas en el centro de la villa. La industria actual se ha internacionalizado buscando mano de obra barata, aunque pequeñas empresas mantienen viva la tradición apostando por la elaboración artesanal y la máxima calidad.